Descripción
Un camión choca en la ruta y su conductor muere. Ese accidente, en apariencia aislado, desata una cadena de consecuencias que golpeará de lleno en la vida de Germán, un joven ambicioso, abrumado por deudas, dispuesto a cruzar cualquier límite con tal de mantener su estilo de vida y ocultarle la verdad a su esposa, Violeta. Pero los ecos del impacto también alcanzan a Martín, un chico de un pueblo del Chaco, a quien el Lobo —un oscuro reclutador de talentos futbolísticos— intenta convencer de viajar a Buenos Aires con la ilusión de una oportunidad en un club profesional. Narrada con suspenso y una estructura polifónica, esta novela indaga en los bordes de la ambición, el deseo y la desesperación. Y deja flotando algunas preguntas: ¿Quiénes somos cuando nos azota el hambre? ¿Qué estamos dispuestos a hacer? ¿Hasta dónde podemos llegar?

Pablo Jelovina nació en Buenos Aires, el 14 de noviembre de 1979. Es técnico en redacción especializado en textos literarios, egresado del Instituto Eduardo Mallea. Ganó el premio Miguel Ángel Caiafa en 2008 por su cuento “Historias de una vida y un potrero”. Publicó el libro de cuentos La pluma más negra y participó en publicaciones de la revista El Ascenso y de medios partidarios deportivos.








Gastón Insua (propietario verificado) –
Hambre avanza por capas. Entreteje tramas que corren en paralelo, se cruzan, se rozan y vuelven a separarse con una precisión que construye un entramado narrativo poco frecuente. Cada historia ilumina a las otras y muestra que no hay un solo tipo de hambre o, dicho de otro modo, que el hambre no afecta solo a unos pocos.
La historia transcurre a una velocidad justa: se detiene cuando hace falta para atender a los detalles, pero nunca pierde tensión ni empuje. La acción avanza y la lectura fluye, página tras página, sin esfuerzo.
Los personajes se revelan sin apuro, con una claridad prolija y eficaz. No se imponen ni se explican de más; se descubren. Y en ese recorrido dejan ver sus fragilidades, sus contradicciones, sus heridas. Esas vulnerabilidades invitan, una vez terminado el libro, a volver sobre ciertas escenas y leerlas de nuevo desde otro lugar.
Hambre es una novela sólida, inteligente y sensible. Permanece no por el golpe bajo ni la consigna evidente, sino por la forma en que logra decir mucho sin levantar la voz.